18 julio 2012

Trincheras del siglo XXI (VI)

No me gustan las guerras 

En las guerras siempre hay bajas, daños colaterales pero, es obvio, hay a quien no le importa ni la edad ni el tamaño de las víctimas. Esta guerra es extraña, los muertos no saben que lo están, que son vacío, una ilusión, humo, es extraña esta guerra. 

Las noticias hablan de bajas en la bolsa, fluctuaciones bursátiles, recesión, prima de riesgo. ¿De qué hostias hablan? Oigo hablar de los nuevos señores que podrían entrar, algo así como los nuevos caballeros feudales. Miseria e intervención extranjera en nuestra tierra: España. En otras: Italia, Grecia, no sé cuantas más. 

¿De que hay que defenderse? No entiendo pero no me gusta este sabor a sangre en la boca del estómago. Mañana es un día complicado para mi. Durante el día trabajo, eso no es nuevo; pero por la tarde, voy a ir al campo de batalla. Me acompañará mi hermano de sangre, un sublevado al que me gusta llamar viento terco. Quiero estar con él este día. No sé si habrá riesgo pero lo asumo. 

Por la tarde, un compañero del equipo de basket me dijo que tenga cuidado, que me aparte del jaleo pero ¿ que he de hacer si veo que alguien hace daño a otra persona? Yo no soy violento, no me gusta la violencia pero siempre me ha jodido poner la otra mejilla, si alguien la quiere, tendrá que venir a por ella. 

Me siento extraño. No no es miedo, no puedo tenerlo pues lo que defiendo es honesto. No tengo chaleco antibalas, tampoco casco, de hecho creo que los pantalones los llevaré cortos. Es más, este ejercito, que nadie gobierna, no tiene uniformes, ni balas. La artillería son los gritos, las consignas contra las injusticias y los reclamos, ni siquiera los conozco. 

¿Que qué coño hago yo en esta guerra? Defender, atestiguar y escribir, para que no se olvide, Que nos tratan como si fuéramos los gilipollas del siglo XXI. 

Total, si al final, terminarán diciendo que estaba loco... 

Loco
Poeta

17 julio 2012

Yo SÍ, sanidad universal...






Bajo el lema "Yo SÍ, sanidad universal" una serie de usuarios y trabajadoras y trabajadores del Sistema Nacional de Salud (SNS) están organizando una campaña de desobediencia civil frente a la reciente reforma sanitaria, recogida en el Real Decreto-Ley 16/2012, que supone la exclusión de cientos de miles de personas del derecho a recibir atención sanitaria y el repago de medicamentos y de ciertas prestaciones sanitarias. 

El modelo anterior era universal, es decir, el acceso a la sanidad estaba garantizado a toda la población sin excepciones. Ahora, sólo las personas "aseguradas" podrán tener garantizado el acceso a algunas prestaciones "básicas". 

Su objetivo es desarrollar líneas de acción para articular y visibilizar la objeción de conciencia de los profesionales al RD y organizar, sostener y proteger la desobediencia civil de profesionales y usuarias para mantener la atención sanitaria. ¡Queremos una sanidad pública, de tod@s, para tod@s! 

Si estas interesad@, puedes visitar su web: Yo SÍ, sanidad universal

Trincheras del siglo XXI (V)

¿Cuando se reconoce una tragedia? 

Una tragedia es reconocida como tal cuando cualquier situación que se cree en las manos adecuadas se descontrola por el error de no haber sometido a los herederos de la salvación a la prueba del suero de la verdad. 

¿Estamos viviendo una tragedia? 

 Inevitablemente lo estamos, cuando las actuaciones condicionan la salubridad de todas las bases y necesidades de un país. Cuando la solución se busca creando una injusta solución social y no yendo al punto que origina el problema, utilizando el ilusionismo para crear en los demás la creencia de que ellos han causado un seísmo económico que obliga a tomar medidas que los han de hacer, por justicia, mas pobres, incultos y dependientes. "Si das las mismas opciones de crecimiento, corres el riesgo de perder tu estatus de poder pero, si, eres capaz de convencerlos de su incompetencia para los asuntos vitales, entonces, creas una dependencia de los demás hacia ti"

El punto concreto, el epicentro del desastre, a vista de todos, que es como una estrella brillante en la total oscuridad, es para quien utiliza la política, netamente distinto. Cuando quien lo dirige atenta contra los pilares básicos de un hogar. Cuando un ciudadano confía en un político y este la utiliza para un objetivo distinto al que fue elegido se pierde algo mas que confianza, se pierde el respeto a creerle. Es aun peor cuando, además, se cree el elegido divino. Esta persona puede perder sentido de la autocrítica, de la realidad, como en la parábola del León y el elefante. 

¿Como se le demuestra a la luz que existe un contra punto: la oscuridad? 

Es complejo que quien camina sobre las aguas entienda la realidad de los que en ellas se ahogan.

Hoy, tras esta parrafada, quiero abrir una rendija a la esperanza, y no es precisamente a la Aguirre. Hoy las noticias traen vientos de esperanza, o eso quiero creer. El poder judicial pide rectificaciones al estado, el ejercito también, los policías se manifiestan, los bomberos... Ya no son solo los sanitarios, los maestros, que va, todos los servicios públicos, pero, ¿cuando los parados, cuando los trabajadores, cuando los políticos de bien, que se que los hay? 

Desde mi trinchera os escribo y alerto que todo enfrentamiento ha de ser en beneficio del prójimo pues, pensar en uno mismo no es mas que lo que están haciendo los que ahora nos gobiernan, nos convertiríamos en parte del problema y no en parte de la solución. 

P. D. Hoy han detenido por un tiempo a una mujer, extremadamente peligrosa, de cincuenta y muchos años, su peligro: manifestarse delante de los policías.

¡¡¡Que huevos!!!

16 julio 2012

Trincheras del siglo XXI (IV)

Nubes 

Nubes nacen de horizonte incierto, 
oscuro es el plumaje amplio que hasta el cielo cubre 
y es en su cola donde se descubren los gritos de sus verdades. 
Las nubes llegaron de un gris blanquecino. 
Traían lluvia tibia y necesaria en el predicado pero, 
Nadie mira a los ojos a quien viene vestido con la palabra salvación;
Nadie mira a los ojos de quien te suplica llevarte a una luz salvadora. 

Yo tampoco lo hice. 
Nubes de futuro me dije, pan y leche para todos, me dije. 
Ahora, tras lo que dura un parto, he alzado la mirada, incrédulo ante lo que se 
avecina, ante lo que nunca hubiera dibujado. 
Tras sus ojos solo oscuridad, de un cerrado terrible. 
De un color doliente y cobarde. 



Nubes, madre. Nubes, padre, nubes hermanos. 
Las nubes me han traído granos de hielo al alma. 
Se llevaron mi cosecha y sin casa a los necesitados. 
¿Qué nubes son esas que sólo descargan contra quien poco tiene, madre? 
¿Cómo pueden tener tan poco corazón con sus paisanos, padre? 

No me pidas que no llore. Ya no me queda esperanza. 
Este dolor es el dolor de quien se siente vendido en su propia casa. 
Nubes vienen que tibias parecían decirme nunca temas y no supe ver, 
no le mire a los ojos, que en su mirada traía la desgracia para todos, 
la fortuna para pocos. 
Que en su cola trae la mentira de un ejercito de diplomáticos 
que en las desvergüenzas se jactan de amar a los que están mutilando. 

Los gritos que ahora escucho, vienen de las escuelas, de los hospitales, del campo, de las entrañas de la tierra, de donde se la saca el negro corazón: las minas, de las casas expropiadas, del trabajo consumido, del expolio a los derechos...



Nubes, quemados se quedan todos expectantes, 
mientras unos pocos se atrincheran.
Nadie sale de sus casas, nadie. 
Corderos que esperan insensatos y apacibles, 
mientras observan el degüello de un vecino
sin darse cuenta como el pomo de su puerta alguien gira. 

Nubes madre, no te quedes en casa, 
sal afuera y grita, enseña tus uñas a esos cabrones, 
oblígame a salir a defenderme y no a esperar sentado frente a las noticias. 
Hazme salir, al menos, para tener mi conciencia tranquila. 
Que cuando las trincheras abandones, 
cuando el sol vuelva a ser, aun sin nada en los bolsillos, 
me quede la dignidad de mirarme en los espejos y con orgullo proclamar : 
al menos intente ponerle freno a las nubes negras de los políticos y su mentira.

Aunque, al final, terminaran diciendo que estaba loco...

Loco
Poeta

13 julio 2012

Trincheras del siglo XXI (III)

Hoy son los mediocres los que se han alzado con una victoria: han vuelto a a dar una vuelta de tuerca en su plan de asfixiar a nuestro pueblo. Lo mas cojonudo es que lo dictan para nuestro bien. 



La harina hoy es mas cara y a mis hijos antes no le llegaba, de lo demás, no me preocupo, el listón no podría superarlo pero, hacer de la necesidad del pobre, quitarle los zapatos a un muerto es algo que yo nunca haría, es obvio que estos, de escrúpulos, están muy faltos. 



Hoy he llorado por dentro de rabia, alguien gritaba "que se jodan" a la vez que otro, jadeado por sus hordas, dictaba sentencia y acababa con los derechos de no recuerdo cuantos años. 

Lo siento por la memoria de aquellos que tan duro, muchos con su vida, se llevaron la espalda rota por dejarnos en legado un futuro y algo de esperanza. ¿Que coño le van ha dejar estos a los míos, si sólo se han preocupado de quitarme lo poco que gano a base de Decretos?



Futuro, dicen, es la única forma de tener un futuro... No. Esta es la fórmula de que a vosotros no os falte. ¡¡¡ Que huevos !!!, me lo digo a mi mismo, pusimos a la zorra a cuidar de nuestras gallinas. 

Total, si al final terminaran diciendo que estaba loco...

Loco
Poeta